La Secretaria de Salud Pública, recomienda

LAVADO DE MANOS

 

 

 

Recientemente la empresa Aguas de Manizales, ha recibido el reconocimiento de sello de plata en Bruselas, Bélgica, en el marco del Instituto Internacional de Calidad Monde Selection.

Es decir que disponemos los manizaleños de un agua de extraordinaria calidad. No dicho por nosotros mismos, si no reconocida por un instituto de calidad europeo.

 

Ahora bien, para recibir efectivamente los beneficios de nuestra agua, química y bacteriológicamente segura y saludable…. es necesario complementarlo con comportamientos personales que nos den garantía de salud…y nos estamos refiriendo específicamente al LAVADO DE MANOS.

 

Resulta que en la vida cotidiana, estamos expuestos a situaciones en que muestras manos se contaminan con bacterias, virus, parásitos o simplemente, como decimos “tenemos las manos sucias”; al tomar objetos de uso público, los billetes que circulan, al entrar y salir del baño, sea baño público o el baño propio de la casa, en el transporte público, sobre las barandas de unas escaleras, o tomar un “pasamanos” … en estos casos al entrar en contacto con ellos, nuestras manos se contaminan y quedamos potencialmente expuestos a estos microorganismos.

De allí se desprende la importancia del lavado de manos para evitar infecciones respiratorias agudas, intoxicaciones alimentarias, hepatitis, enfermedades diarreicas, infecciones de piel y de las conjuntivas de los ojos.

 

 

 

Lave sus manos con agua y con jabón, refregando las palmas, el dorso y los espacios entre los dedos, durante al menos 20 segundos, enjuague y seque con toalla desechable o secador de viento; las toallas convencionales muchas veces son los objetos más sucios, tenga cuidado. Use este procedimiento lo más frecuentemente posible durante el día; siempre después de entrar y salir del baño, siempre antes de preparar o consumir alimentos, en su casa o en un establecimiento; después de estornudar o toser, siempre después de cambiar pañales a adultos o niños y después de ayudar a una persona enferma, y después de entrar en contacto con objetos de uso público.

Este hábito, el lavado de manos, reduce las probabilidades de enfermar